La práctica comenzó en talleres de tipografía móvil y estudios de diseño editorial en Madrid. Esa disciplina formal con retículas y proporciones clásicas orientó la mirada hacia los espacios físicos donde la arquitectura y los oficios conservan su gravedad original.
El paso definitivo al formato medio respondió a la necesidad de lentitud técnica. Cada proyecto editorial surge de estancias prolongadas en el territorio, prescindiendo de artificios digitales para registrar la luz natural sobre superficies tangibles como cal, papel y madera.
Quince años en activo
15
Años de práctica editorial
08
Libros monográficos editados
24
Series documentales concluidas
Cuatro fases del encargo
Investigación de campo
Toma análoga
Edición y revelado
Maquetación final
Inmersión territorial previa sin cámara para estudiar la orientación solar, la topografía y las pautas locales de actividad.
Registro en película de medio formato aprovechando únicamente luz diurna matinal o crepuscular con óptica fija.
Procesado manual de negativos y criba rigurosa sobre mesa de luz hasta seleccionar exclusivamente los fotogramas vertebrales.
Diseño de la secuencia impresa, selección de papeles y dirección técnica de imprenta para el soporte físico definitivo.
Disponible para comisiones editoriales, residencias curatoriales y proyectos monográficos independientes.


